Bien venidos todos aquellos viajeros que se han encontrado con el humilde hogar de su servidora.
Me halaga saberlos leyendo esto, y, si no lo hacen,
igualmente me halaga.
Hoy es un día especial porque ustedes han llegado, y nadie
más feliz que yo de admitirlos conmigo. Espero que sigan leyendo, y que si su
fortaleza de espíritu se los permite, escriban a la joven dama que se expresa a
ustedes.
Ahora, comienza oficialmente este blog, el cual espero
mantener cerca mío mucho tiempo.
Nos leeremos pronto, amigos míos.
